| Sumario: | El uso de medicamentos veterinarios se ha
convertido en parte esencial de la cría intensiva de
animales, ya sea con fines terapéuticos o
profilácticos. Dichas sustancias pueden ser
incorporadas en la alimentación o en el agua de
bebida y luego de ser administradas, se pueden
metabolizar completamente o parcialmente, antes
de ser eliminadas. Aquellas que no han sido
absorbidas se excretan sin cambios en las heces y/o
la orina [1]. La aplicación de las excretas como
fertilizantes de cultivos agrícolas es una práctica
común en muchos países [1], y a partir de esta, las
drogas o sus metabolitos contenidos en ellas,
pueden fluir hacia el suelo y/o el agua, lo cual
representa una preocupación.
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