Actualización sobre el uso del orujo de uva en producción animal de carne y leche = Grape pomace used in meat and milk production: a review

El orujo de uva “integral” está compuesto por escobajo, piel, pulpa y semillas. Existen 2 tipos de clasificación, de acuerdo a las características del proceso de vinificación. Una los clasifica en orujos vírgenes (no fermentados o crudos), orujos lavados, orujos destilados y orujos fermentados. La o...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor principal: Fernandez Mayer, Anibal
Formato: info:ar-repo/semantics/artículo
Lenguaje:Español
Publicado: Foro de la Alimentación, la Nutrición y la Salud 2022
Materias:
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/20.500.12123/11924
http://fanus.com.ar/rfanus/2021-03-01.pdf
Descripción
Sumario:El orujo de uva “integral” está compuesto por escobajo, piel, pulpa y semillas. Existen 2 tipos de clasificación, de acuerdo a las características del proceso de vinificación. Una los clasifica en orujos vírgenes (no fermentados o crudos), orujos lavados, orujos destilados y orujos fermentados. La otra clasificación los divide solamente en orujos fermentados y orujos vírgenes o naturales. Para conservarlos por mayor tiempo, se aconseja “ensilarlos” ni bien se producen. Durante este proceso ocurren diferentes tipos de fermentaciones lácticas, de acuerdo a los azúcares y/o hasta alcoholes presentes, descendiendo el pH hasta llegar a la estabilización del material. El orujo de uva tiene niveles medios de proteína bruta y de fácil asimilación. Si bien tiene excelentes niveles de fibra detergente neutra (FDN), la presencia de un alto porcentaje de lignina (LAD) eleva significativamente la fibra detergente ácido (FDA). Además, tiene buenas concentraciones de polifenoles y lípidos. El orujo de uva, similar a lo que ocurre con otros subproductos de la industria fruti-hortícola, empleado de la forma adecuada, permite obtener excelentes resultados productivos, económicos y mejorar la calidad nutracéutica de las carnes y leches.