Suelos vivos y fertilidad biológica

Un «suelo vivo» es un suelo biológicamente activo, con una diversidad de microorganismos, como bacterias, hongos, protozoos y nematodos, y organismos más grandes, como lombrices de tierra, que contribuyen al ciclo de nutrientes y a su equilibrio como ecosistema. El manejo del suelo incide directamen...

Full description

Bibliographic Details
Main Author: Pérez-Piqueres, Ana
Format: contributionToPeriodical
Language:Español
Published: Generalitat Valenciana 2024
Subjects:
Online Access:https://hdl.handle.net/20.500.11939/8805
Description
Summary:Un «suelo vivo» es un suelo biológicamente activo, con una diversidad de microorganismos, como bacterias, hongos, protozoos y nematodos, y organismos más grandes, como lombrices de tierra, que contribuyen al ciclo de nutrientes y a su equilibrio como ecosistema. El manejo del suelo incide directamente en su actividad biológica, por lo que la elección de las prácticas agrícolas adecuadas es una herramienta fundamental para construir fertilidad y conseguir un suelo de calidad. En los últimos años, la percepción del suelo agrícola ha experimentado un cambio significativo a medida que se ha profundizado en la comprensión de la complejidad de sus procesos y su papel en la producción de alimentos, la salud ambiental y la mitigación del cambio climático. De ser considerado simplemente como un soporte para el cultivo, el suelo ha pasado a ser reconocido como pieza fundamental para lograr niveles óptimos de producción y, al mismo tiempo, asegurar la gestión sostenible del agrosistema.