| Sumario: | La fertilización es una práctica cultural de capital importancia para el éxito de los cultivos, influyendo de forma considerable tanto en la producción como en la calidad de las cosechas. En todo programa de fertilización es necesario establecer los siguientes puntos: La dosis a la que hay que aportar los nutrientes, el tipo de abono más adecuado, la época de aplicación más conveniente, el método de aportación más interesante. Para contestar a estos interrogantes hay que tener en cuenta que el plan de abonado que se proponga debe conseguir simultáneamente los siguientes objetivos: Obtener rendimientos altos, que la calidad de las cosechas sea excelente, evitar la contaminación de los cultivos o recursos naturales (agua, suelo, etc.), que el coste de los abonos sea lo más bajo posible.
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