| Summary: | El consumo de granadas
en el mundo está aumentando a un
ritmo acelerado en los últimos años
a causa del creciente interés por
los efectos beneficiosos para la
salud que se deben a su contenido
en fibra y a su marcada actividad
antioxidante (Gil y col., 2000;
Holland y Bar-Ya'akov, 2008). Este
consumo se verá, además, favorecido
por la disponibilidad de producto
fresco mínimamente procesado
o de IV gama, que permitirá
superar el problema principal en el
consumo de este fruto, como es la
dificultad en extraer los granos
comestibles (López-Rubira y col.,
2005).
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