La diversidad genética del arroz cultivado en climas templados

El arroz se domesticó hace más de 6.500 años en una región de clima tropical situada en el sureste asiático. Desde allí, el cultivo se extendió al resto del mundo diversificándose, mediante mutaciones espontáneas o hibridaciones, con la aparición de alelos en genes clave que aportaban cualidades...

Full description

Bibliographic Details
Main Authors: Domingo, Concha, Talón, Manuel
Other Authors: Carreres, Ramón
Format: conferenceObject
Language:Español
Published: 2021
Subjects:
Online Access:http://hdl.handle.net/20.500.11939/7251
Description
Summary:El arroz se domesticó hace más de 6.500 años en una región de clima tropical situada en el sureste asiático. Desde allí, el cultivo se extendió al resto del mundo diversificándose, mediante mutaciones espontáneas o hibridaciones, con la aparición de alelos en genes clave que aportaban cualidades que favorecían la adaptación a las nuevas regiones alcanzadas y que han facilitado el desarrollo de plantas adaptadas a los nuevos ambientes. El estudio de la diversidad genética y los cambios fenotípicos asociados, permite realizar asociaciones que son útiles para entender los procesos biológicos de la planta y también permite aprovechar de manera eficiente los recursos genéticos en los programas de mejora. En el laboratorio, llevamos en marcha estudios sobre la diversidad del arroz adaptado a clima templado. Entre los objetivos está la variabilidad en los genes reguladores de la floración. El arroz se considera como una especie de día corto. Sin embargo, en Europa, el cultivo se realiza en verano, cuando los días son largos. Hemos analizado los alelos de los genes reguladores de la floración presentes en una colección de variedades adaptadas a clima templado y hemos podido determinar diferencias respecto a las variedades de clima tropical que permiten que florezcan en días largos. También estamos obteniendo el perfil genético de una colección amplia de variedades modernas y antiguas, adaptadas al clima templado. Para ello hemos obtenido y analizado la secuencia del genoma de variedades representativas. A partir de los datos de las secuencias estamos diseñando un microchip de DNA con 3000 polimorfismos que permitan distinguir, a nivel molecular, las variedades que son cultivadas en nuestro entorno, así como el desarrollo de marcadores moleculares, útiles en los programas de mejora de variedades.