| Sumario: | Las heladas son la adversidad climática más importante de la fruti-viticultura regional, y reportan año tras año significativas pérdidas en volumen y calidad de productos. Para enfrentarlas y, por consiguiente , lograr una reducción en las pérdidas, se pueden aplicar mecanismos de defensa activa y pasiva.
Ante la inminencia de las heladas primaverales en la región, es preciso contar con mecanismos de defensa activa y pasiva, que actúen como contención de estas adversidades climáticas. En esta nota se realiza un análisis de los métodos más adecuados para el Alto Valle, y se efectúan algunas recomendaciones para el productor.
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