| Sumario: | El control de plagas en el cultivo de la vid contribuye a aumentar los rendimientos tanto
en calidad como en cantidad, ya que realizado en forma racional disminuye los daños
provocados por el ataque de agentes dañinos. Sin embargo, existen efectos negativos
de la utilización de insecticidas, tales como contaminación del medio ambiente,
desequilibrios biológicos en el agroecosistema, acumulación de residuos tóxicos para
el ser humano en el producto final y problemas en la comercialización en mercados
interno y externos si los niveles de residuos de pesticidas en productos finales superan
las tolerancias exigidas de Límites Máximos de Residuos (LMR). Para ello es
imprescindible que el uso de los mismos se haga en un contexto de control integrado
de plagas, para lograr un producto final inocuo, apto para el consumo y competente en
los mercados nacionales e internacionales.
|