| Sumario: | Los procesos de innovación suelen fracasar, especialmente si son complejos. ¿Pero por qué? Gestionar innovaciones es una tarea que puede resultar abrumadora, especialmente cuando involucra múltiples actores y sus sistemas asociados. Es una tarea propia de la complejidad. La cantidad de variables y vínculos que entran en juego no siempre pueden ser identificados. Y cuando esto no se logra, las posibilidades de éxito se diluyen. Para lograr un análisis detallado de los factores y variables que se ponen en juego cuando se
proponen cambios en entornos complejos, R. Lippitt y T. Knoster en la década de 1980 desarrollaron un modelo que contempla un enfoque integral y estructurado para gestionar cambios complejos. En este artículo se ofrece un resumen del modelo y algunas sugerencias que puedan ayudar a racionalizar el cambio cuando el entorno en que ocurre es complejo.
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