Manejo de maíz húmedo en la poscosecha

La conservación del maíz desde la cosecha hasta su uso final debe realizarse con la menor pérdida de calidad posible. La calidad se refiere a los atributos del grano que le dan valor para su uso final. Por ejemplo, si se destina a la molienda, la integridad física es fundamental; si es para forraje,...

Full description

Bibliographic Details
Main Authors: De La Torre, Diego, Cardoso, Marcelo Leandro, Depetris, Gustavo, Bartosik, Ricardo Enrique
Format: info:ar-repo/semantics/informe técnico
Language:Español
Published: Estación Experimental Agropecuaria Balcarce, INTA 2024
Subjects:
Online Access:http://hdl.handle.net/20.500.12123/19423
Description
Summary:La conservación del maíz desde la cosecha hasta su uso final debe realizarse con la menor pérdida de calidad posible. La calidad se refiere a los atributos del grano que le dan valor para su uso final. Por ejemplo, si se destina a la molienda, la integridad física es fundamental; si es para forraje, su valor nutricional y bajo contenido de micotoxinas son claves; para semillas, su poder germinativo es esencial; y para consumo humano, la inocuidad del producto también es crucial (concentración de micotoxinas y pesticidas menor a las tolerancias establecidas). Durante el almacenamiento, la principal causa de deterioro de la calidad es el desarrollo de microorganismos. Estos se activan a cierta humedad del grano (humedad en equilibrio con 70% de humedad relativa – ver Cuadro 1), y a mayor humedad del grano, más rápido se, y a mayor humedad del grano, más rápido se deteriora. Es importante tener en cuenta que, si los granos se almacenan muy húmedos, también incrementa el riesgo de producción de micotoxinas por ciertas especies de hongos que proliferan en el granel. Por ello, la técnica de conservación universal es el secado, manteniendo el grano con una humedad lo suficientemente baja para evitar el desarrollo de hongos