| Sumario: | En las últimas décadas, Argentina presenció una gran evolución de la superficie destinadas a silaje de maíz, sorgo y pasturas en busca de una mayor eficiencia productiva de carne y leche. En los 90, el 80% del escaso silaje de maíz que se producía era destinado a la producción de leche, siendo poco significativo el destino de estos forrajes a la producción de carne. Este panorama cambió a lo largo de la última década, donde si bien se ha producido un marcado incremento de la superficie picada para la leche, este fue acompañado por un fuerte aumento de las hectáreas (ha) destinadas a la producción de carne (feedlot) lo que indica una evolución hacia sistemas más intensivos de producción.
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