Aditivos - efectos en el silaje

Los aditivos para silaje se pueden clasificar o dividir en dos diferentes grupos: Estimulantes: que promueven el desarrollo de bacterias lácticas y la formación de este tipo de ácidos que disminuyen el pH. Dentro de este grupo, lo más comúnmente utilizados son los inoculantes bacterianos, que mejora...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores principales: Bragachini, Mario Alberto, Cattani, Pablo, Giordano, Juan Marcos, Peiretti, Jose, Sanchez, Federico Raul, Urrets Zavalia, Gastón
Formato: info:ar-repo/semantics/parte de libro
Lenguaje:Español
Publicado: EEA Manfredi, INTA 2024
Materias:
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/20.500.12123/18800
Descripción
Sumario:Los aditivos para silaje se pueden clasificar o dividir en dos diferentes grupos: Estimulantes: que promueven el desarrollo de bacterias lácticas y la formación de este tipo de ácidos que disminuyen el pH. Dentro de este grupo, lo más comúnmente utilizados son los inoculantes bacterianos, que mejoran la velocidad de fermentación y la disminución del pH; y los “sustitutos del sustrato”, que induyen enzimas y azúcares, constituyendo la base para una buena multiplicación de la colonia bacteriana. Las enzimas rompen los carbohidratos complejos como pectinas, hemicelulosa o celulosa, transformándolos en azúcares simples, para que los puedan emplear mas fácilmente las bacterias lácticas. Inhibidores: que retardan el proceso de degradación, actúan en forma selectiva sobre los procesos indeseables como sobre los microorganismos aeróbicos, impidiendo el desarrollo o la solubilizarían de proteínas. A estos se los puede dividir entre aquellos que actúan sobre los procesos anaeróbicos y los que lo hacen sobre los procesos aeróbicos. Dentro del primer grupo, se encuentran los que restringen a las bacterias indeseables, como el género clostridium o listeria, y sobre las enzimas de las plantas, como las proteasas. Pueden clasificarse en ácidos, que trabajan por reducción del pH desde el momento en que son agregados y en inhibidores que protegen las proteínas vegetales de la solubilizaciòn. Los inhibidores aeróbicos como por ejemplo el ácido propiònico, suprimen el desarrollo de levaduras, hongos y demás bacterias aeròbicas y son utilizados en la confección de henos con alto contenido de humedad (hasta el 25%) con el objetivo de que conserven mayor cantidad de hojas, sin ser afectados por procesos indeseables ni aumento de la temperatura, lo que podría derivar en una reacción de Mayllard.