| Sumario: | Desde fines del siglo XX, las dinámicas de comercialización y consumo a nivel global llevaron al
predominio de los grandes canales de comercialización y a la uniformización de las dietas y los consumos
(Gras y Hernández, 2021; McMichael, 2015; Palmisano, 2018). Oponiéndose a este modelo, y con un nuevo
impulso generado por la pandemia del COVID-19, surgieron nuevos procesos y ámbitos para la
comercialización de hortalizas, frutas y otros productos elaborados que apuntan al abastecimiento local
(Craviotti, 2020; Urcola y Nogueira, 2020; Viteri et al., 2020). Entre ellos, se encuentran las ferias y mercados,
espacios de organización colectiva que buscan acercar a productores/as y consumidores/as a través de la
venta de productos locales o elaborados a partir de insumos de la región (Alcoba y Dumrauf, 2011; Caballero
et al., 2010; Viteri et al., 2019).
|