| Sumario: | Uno de los cambios estratégicos que debe realizar la producción nacional de ajos, con destino a exportación, particularmente Mendoza y San Juan, es la diferenciación de productos y de esa forma, y con otros atributos, agregar valor a la producción. Por eso
hace tiempo que el INTA promueve la idea que Argentina venda progresivamente en el tiempo “ajos nobles, diferenciados y de guarda” en vez de vender ajos indiferenciados a granel. Está claro que en los mercados habituales de ventas a granel, quien le agrega valor y
gana rentabilidad es el importador o distribuidor, quien muchas veces “repasa” en sus galpones de empaque los ajos de producción argentina y los comercializa haciéndole perder generalmente la identidad de origen. Esta práctica de “nacionalización” y/o de “triangulación” es parte del porque el precio en góndola de ajos argentinos en la Unión Europea o en Estados Unidos de América, e
inclusive en Brasil, es tantas veces más alto que el precio CIF alcanzado. Muchos operadores comerciales no apuestan a estos cambios, sin embargo creemos que ese es el camino para aprovechar las ventajas agroecológicas que tiene Argentina,
particularmente la costa andina central.
La diferenciación de los ajos puede hacerse por una larga serie de atributos:
Convencionales
– Según Tipos comerciales
– Según Grados de calidad
– Según Calibres
Propuestos
– Varietales INTA
– Zona de origen
– Envases
– Presentaciones comerciales
– Sistemas de producción
– Sistemas de conservación
– Sistemas de certificación
– Uso gastronómico (colores, sabores, olores)
– Uso industrial (deshidratado, polvo, escama, jugo, pelado)
– Propiedades nutracéuticas
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