| Sumario: | Tratándose el ajo de un cultivo que tradicionalmente se ha trabajado utilizando gran cantidad de mano de obra, y que por su experiencia y destreza ha dado resultados extraordinarios, uno se pregunta para que o por que se debe mecanizar, al menos algunas de las etapas. El cultivo de ajo, al menos para la región andina central de Argentina, y para la propuesta del Proyecto Ajo/INTA, ocupa entre 140 y 160 jornales por hectárea desde la preparación del terreno hasta su acondicionamiento “en verde” en el lugar de secado. La concentración de mano de obra es máxima en la plantación y la cosecha, situación esta que coincide en las provincias de Mendoza y San Juan, con el uso intensivo de cultivos como la vid y el olivo, entre otras.
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