Identificación de factores para mejorar la Seguridad Alimentaria en Quintana Roo, México

El presente documento es el resultado de un ejercicio de planificación realizado los días 29 y 30 de octubre del 2025 en la ciudad de Chetumal, Quintana Roo que reunió a instituciones públicas estatales, representaciones de programas federales, organizaciones de la sociedad civil, academia y centros...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores principales: Robledo Muñoz, Edith Carolina, Martin Molina, Jerome Francis, Iturria Almazan, Alberto
Formato: Informe técnico
Lenguaje:Español
Publicado: CIMMYT 2025
Materias:
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/10568/180005
Descripción
Sumario:El presente documento es el resultado de un ejercicio de planificación realizado los días 29 y 30 de octubre del 2025 en la ciudad de Chetumal, Quintana Roo que reunió a instituciones públicas estatales, representaciones de programas federales, organizaciones de la sociedad civil, academia y centros de investigación. El proceso tuvo como propósito construir una visión compartida sobre el estado actual del sistema alimentario del estado y definir, de manera colaborativa, prioridades orientadas a fortalecer la sostenibilidad, equidad y resiliencia de la Seguridad Alimentaria y Nutricional (SAN) en el territorio. A través de dinámicas de diagnóstico colectivo, análisis estructurado y priorización de problemáticas los participantes identificaron capacidades, brechas y riesgos sistémicos que afectan de manera simultánea las cuatro dimensiones de la SAN: disponibilidad, acceso, utilización y estabilidad. La metodología utilizada se basó en la Iniciativa de Sistemas Agroalimentarios Integrados (IASI) del CIMMYT, un enfoque de planificación que busca comprender los sistemas agroalimentarios de manera integral, considerando sus actores, dinámicas territoriales, limitaciones estructurales y oportunidades de transformación. El estado actual de la SAN en Quintana Roo muestra que, por una parte, el estado cuenta con un marco jurídico e institucional sólido, tanto a nivel federal como estatal, que reconoce el derecho humano a la alimentación y dispone de programas específicos para atender escasez alimentaria y fortalecer la producción local. Destaca, en particular, la existencia de una Agencia Estatal de Seguridad Alimentaria, única en el país, adscrita a la Secretaría de Bienestar, con capacidad para articular políticas y programas orientados a la SAN. Asimismo, Quintana Roo posee una base relevante de recursos naturales, conocimientos tradicionales, capital productivo y un ecosistema académico y técnico con potencial para generar innovación y evidencia. No obstante, estas fortalezas coexisten con debilidades estructurales y amenazas externas que presionan de manera simultánea al sistema agroalimentario. En términos de disponibilidad, la producción local se ve limitada por baja diversificación, tecnificación insuficiente, degradación de suelos, plagas, infraestructura de acopio deficiente y una planificación territorial fragmentada, agravadas por eventos climáticos extremos y presiones comerciales externas. En cuanto al acceso, si bien existen programas sociales, infraestructura logística y oportunidades de cooperación, factores como la inflación, el encarecimiento de insumos y transporte, la inseguridad territorial y la dependencia de alimentos importados restringen el acceso económico de amplios sectores de la población. Respecto a la utilización, el estado cuenta con un fuerte patrimonio alimentario y capacidades técnicas, pero enfrenta un deterioro de los hábitos alimentarios asociado a la expansión de alimentos ultraprocesados, insuficiente educación nutricional y cambios culturales adversos. Finalmente, la estabilidad emerge como la dimensión más frágil, debido a la recurrencia de choques climáticos, económicos e institucionales, la ausencia de planes de contingencia robustos y la limitada capacidad de anticipación basada en información oportuna y georreferenciada. A partir de este diagnóstico, el ejercicio identificó diferentes motores de cambio orientados a fortalecer la gobernanza del sistema alimentario, enfrentar las presiones económicas y financieras, revertir la baja competitividad productiva y la fragilidad de las cadenas de valor, mejorar la capacidad de adaptación al cambio climático y abordar las dinámicas que erosionan la cohesión comunitaria. En este sentido, el documento constituye un insumo estratégico para orientar la acción pública y colectiva, y para sentar las bases de una implementación progresiva, coherente y con impactos sostenidos en la SAN del estado de Quintana Roo.