| Sumario: | En el mundo existen poco más de 693 millones de cabezas de caprinos, que producen 12,34 millones de toneladas métricas de leche. Las existencias han tendido a estabilizarse en los últimos años en torno a los 694 millones de cabezas, con una leve tendencia de crecimiento de la producción de leche de alrededor de 0,79% anual. Esta producción se destina mayoritariamente (en un 70%) a la elaboración de quesos y el resto a consumo directo y alimentación de cabritos.
Asia es el continente con el mayor número de cabezas de caprinos (67% del total) y también con la mayor producción de leche (56,2%), e India es el principal productor de esa región. Le sigue en importancia África, con un 25,2% y un 22,2% del total respectivamente. En estas dos regiones, sin embargo, los rendimientos promedios son significativamente inferiores a los de Europa, donde con un número de cabezas que representa el 2,6% del total mundial se genera el 18,8%, del volumen total de leche caprina. Dentro de esa región, países como Francia y España muestran el mayor desarrollo en producción de quesos, tecnologías, calidad de productos y agregación de valor. América concentra 36,7 millones de cabezas (5,3% del total mundial) y produce 341.000 tm (2,8% del total).
Los principales productores de la región son Brasil y México, con aproximadamente 135.000 toneladas de leche cada uno. Otros países como Chile y Argentina representan valores significativamente menores.
A nivel mundial, presentan un nivel creciente la producción y la demanda de los derivados lácteos caprinos (quesos, en particular), como resultado del aumento del consumo per capita tanto en países desarrollados como en vías de serlo. Frente a esta tendencia, la producción de lácteos de origen caprino apunta hoy principalmente a asegurar que el consumo de lácteos caprinos es seguro y confiable, con el objeto de incrementar así el tamaño del mercado, incorporando a sectores que tradicionalmente no consumían este tipo de productos.
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