| Sumario: | Los sistemas agro-productivos se consideran una alternativa para amortiguar la pérdida de biodiversidad. En
estos sistemas, algunos mamíferos son catalogados como plagas debido a las afectaciones que ejercen sobre
estos cultivos, lo que se traduce en medidas de control que alteran las funciones que cumplen en dichos
ecosistemas transformados. Durante un estudio realizado en la granja experimental Yariguíes, Santander, que
incluye parcelas de producción (80 % de la superficie) y zonas de reserva de bosque húmedo tropical (20 %),
se determinó la diversidad de mamíferos no voladores, los posibles daños que ejercen, y los roles ecológicos
que desempeñan. Se realizaron recorridos a través de las zonas cultivadas y de bosque, disponiendo cámaras
automáticas y trampas de captura viva, además de buscar rastros como huellas, madrigueras o excretas.
Adicionalmente, se evidenciaron y cuantificaron los daños en los cultivos que ejercen algunas especies de
roedores. Se hallaron un total de 17 especies en cinco órdenes, representando 13 gremios; éstos evidencian los
roles ecológicos que cumplen, y cómo pueden beneficiar los cultivos. La ardilla roja (Notosciurus granatensis)
fue la especie que más atacó los frutos, con mayor predilección por las mazorcas maduras. Los daños por
roedores en los cultivos presentaron baja incidencia (<5 % en promedio), posiblemente porque las especies
predadoras de cacao están siendo controladas por carnívoros que aún persisten en los bosques de reserva.
Mientras que las zonas de reserva proveerían refugio y alimento para ciertas especies, las áreas de cultivo
funcionarían como corredores, permitiendo un equilibrio clave para estos sistemas agro-productivos.
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