La técnica del injerto en el cultivo del algarrobo

El algarrobo tradicionalmente se ha reproducido por semilla (garrofín), obteniendo un árbol borde que posteriormente se injertaba en campo cuando las condiciones de desarrollo y climáticas eran apropiadas. Hoy en día los viveros que lo reproducen ofrecen al cliente bien planta injertada o bord...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores principales: Paz, Sergio, Malagón, José
Formato: Ficha
Lenguaje:Español
Publicado: QuatreBCN 2024
Materias:
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/20.500.11939/8993
Descripción
Sumario:El algarrobo tradicionalmente se ha reproducido por semilla (garrofín), obteniendo un árbol borde que posteriormente se injertaba en campo cuando las condiciones de desarrollo y climáticas eran apropiadas. Hoy en día los viveros que lo reproducen ofrecen al cliente bien planta injertada o borde para su posterior injerto en campo de la variedad deseada. El agricultor prefiere plantar el portainjerto (4–5 €/planta) y al año siguiente injertarlo in situ con la variedad seleccionada por el alto coste de las plantas injertadas de vivero (18–20 €/ planta). La técnica de injerto más común y tradicional en el cultivo del algarrobo ha sido el injerto de yema (escudete y plancha), pero tiene un porcentaje elevado de fallos (mayor del 50%). Sin embargo, el injerto de púa es más efectivo, con mejores resultados en campo y una respuesta más rápida. Con el injerto de púa el porcentaje de fallos es notablemente menor (inferior al 5%) y a medio plazo permitirá acortar el periodo improductivo, prácticamente en un año.