Injerto de hortalizas

El injerto en plantas leñosas es conocido por los chinos desde hace 3.000 años. Aristóteles (384-322 a J.C.), en su obra, trata de los injertos con bastante detalle y en la época del Imperio Romano esta técnica era muy popular y se utilizaban distintos métodos. El injerto de sandía, para prevenir el...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor principal: Miguel, Alfredo
Formato: book
Lenguaje:Español
Publicado: Conselleria d'Agricultura, pesca i alimentació 2023
Materias:
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/20.500.11939/8557
Descripción
Sumario:El injerto en plantas leñosas es conocido por los chinos desde hace 3.000 años. Aristóteles (384-322 a J.C.), en su obra, trata de los injertos con bastante detalle y en la época del Imperio Romano esta técnica era muy popular y se utilizaban distintos métodos. El injerto de sandía, para prevenir el Fusarium, comenzó en el Japón en 1914. En 1917 Tachisi, de la Universidad Agricola de Nara, publicó la técnica del injerto de púa y en 1923 Batanabe describió el método de perforación lateral. En Europa el injerto de hortalizas se utiliza desde 1947 entre los horticultores holandeses. Daskaloff, en 1950, preconizó este procedimiento para las cucurbitáceas y solanáceas. Las in vestigaciones de Bravenboer (1962) fueron el origen del injerto de las solanáceas. El injerto de aproximación se introdujo en Japón en 1950 procedente de Europa. La única referencia europea que hemos encontrado sobre el injerto de sandía, anterior al comienzo de nuestros ensayos, corresponde a Simonov en 1974 en la antigua Yugoslavia. El injerto tiene como finalidad evitar el contacto de la planta sensible con el suelo infestado. La variedad a cultivar se injerta sobre una planta resistente a la enfermedad que se desea prevenir perteneciente a otra variedad, otra especie u otro género de la misma familia. En estas condiciones, el portainjertos resistente permanece sano y asegura, a partir del suelo, una alimentación normal de la planta, a la que aísla del parásito. En la mayoría de los casos, se deja el sistema radicular del portainjertos y la parte aérea de la variedad.