Cualidades compositivas de la forma, el volumen y la textura de las plantas de jardín

La característica que más contribuye a dar personalidad a un jardín es la existencia de sus volúmenes, lo que ha llevado a algún autor a considerar al jardín como “una escultura viva”, puesto que aunque un ajardinamiento puede considerarse en su percepción visual como el sumatorio de formas y cromat...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor principal: Ballester-Olmos, José F.
Formato: Ficha
Lenguaje:Español
Publicado: Ediciones y promociones LAV 2023
Materias:
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/20.500.11939/8530
Descripción
Sumario:La característica que más contribuye a dar personalidad a un jardín es la existencia de sus volúmenes, lo que ha llevado a algún autor a considerar al jardín como “una escultura viva”, puesto que aunque un ajardinamiento puede considerarse en su percepción visual como el sumatorio de formas y cromatismos, es esencialmente volumen, constituido por las masas de los bosquetes, los árboles aislados y los grupos de arbustos, así como el de las construcciones que forman parte del jardín y el de los elementos topográficos, tanto los convexos o positivos como los cóncavos o negativos. El jardín alcanza su armonía estética cuando el diseñador ha manejado acertadamente los volúmenes, logrando un equilibrio y un orden, con una distribución compensada de masas y colores que creen los efectos perseguidos en cada una de las escenas y en el conjunto del jardín, sin olvidar su coordinación con el paisaje exterior circundante.