Mandarino y naranjo
Desde que aparece el virus de la tristeza en España (1957) se produce una reconversión varietal, desapareciendo multitud de variedades, sobre todo del grupo Blancas y permaneciendo aquellas que todavía son base de nuestra citricultura, como las naranjas de las variedades ‘W. Navel’, ‘Navelina’, ‘Sal...
| Autor principal: | |
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| Otros Autores: | |
| Formato: | bookPart |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
Cajamar Caja Rural
2023
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| Materias: | |
| Acceso en línea: | https://hdl.handle.net/20.500.11939/8523 https://www.publicacionescajamar.es/publicacionescajamar/public/pdf/series-tematicas/agricultura/la-fruticultura-del-siglo-xxi-en-espana-2.pdf#page=277 |
| Sumario: | Desde que aparece el virus de la tristeza en España (1957) se produce una reconversión varietal, desapareciendo multitud de variedades, sobre todo del grupo Blancas y permaneciendo aquellas que todavía son base de nuestra citricultura, como las naranjas de las variedades ‘W. Navel’, ‘Navelina’, ‘Salustiana’ y ‘Valencia late’ y las mandarinas de la variedad satsuma ‘Owari’. En ese momento el mejor patrón del mundo, el naranjo amargo (Citrus aurantium), debe reemplazarse por otros patrones tolerantes y/o resistentes al virus de la tristeza. En España se han replantado desde 1972 alrededor de 168 millones de plantas. Estos nuevos portainjertos son sensibles a enfermedades producidas por otros virus, que no afectaban al naranjo amargo, y a otras enfermedades producidas por hongos (Phythophthora spp.), que durante años hemos padecido sobre algunos patrones trifoliados (Citranges) por desconocimiento en el manejo de su cultivo. |
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