Reducción de la deriva de los tratamientos fitosanitarios en citricultura

Durante la aplicación de pesticidas, sólo una fracción del caldo pulverizado alcanza el objetivo. Parte del caldo que se pierde cae al suelo y otra parte se dispersa en la atmósfera, lo que se denomina deriva, que se aleja de la parcela de aplicación. Estas pérdidas pueden contaminar el ambiente (ai...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores principales: Moltó, Enrique, Garcerá, Cruz, Chueca, Patricia
Formato: Ficha
Lenguaje:Español
Publicado: Ediciones y promociones LAV 2022
Materias:
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/20.500.11939/8268
Descripción
Sumario:Durante la aplicación de pesticidas, sólo una fracción del caldo pulverizado alcanza el objetivo. Parte del caldo que se pierde cae al suelo y otra parte se dispersa en la atmósfera, lo que se denomina deriva, que se aleja de la parcela de aplicación. Estas pérdidas pueden contaminar el ambiente (aire, suelo, agua, otros cultivos, edificaciones, etc.), afectando a la fauna, la flora y las personas. La Unión Europea obliga a analizar los riesgos potenciales de las materias activas mediante los denominados indicadores de riesgo. Estos indicadores normalmente relacionan la cantidad de producto que recibe el objeto sensible frente a un valor toxicológico de referencia. Los indicadores se calculan con datos sobre la estimación de la cantidad de producto que deriva y se basan mayoritariamente en los modelos generados en condiciones de Centroeuropa. El cálculo adecuado de los índices de riesgo para los tratamientos de cítricos en las condiciones españolas debe adaptarse a las especificidades del cultivo y a las prácticas de nuestros productores, que difieren sustancialmente de las anteriores. El Centro de Agroingeniería ha utilizado dichos modelos para calcular las correspondientes bandas de seguridad asociadas para los productos que se emplean mayoritariamente en nuestra citricultura, concluyendo que en las condiciones actuales varios productos podrían representar riesgos para los organismos acuáticos y por lo tanto se recomendarían bandas de seguridad de hasta 20 m hasta el curso de agua. La eliminación completa de la deriva y de los riesgos que implica es prácticamente imposible con la tecnología actual, pero se está investigando en métodos que permitan reducirla. Destacan los métodos relacionados con la maquinaria, como la utilización de boquillas de baja deriva, el control del caudal y dirección del aire del ventilador, la apertura y cierre de boquillas o la modificación de sus condiciones de trabajo.