La carencia de cobre en los agrios y su corrección

Entre Jaraco y Gandía, en la provincia de Valencia, se extiende, junto al mar, una zona de arenales de más de cinco kilómetros de longitud y medio de anchura que constituye la llamada Dehesa de Borja. Este terreno es aprovechado para el cultivo hortícola, utilizándose para el riego el agua, un tanto...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores principales: Marti-Fabregat, Francisco, Del-Rivero, José M.
Formato: Ficha
Lenguaje:Español
Publicado: Estación Central de Fitopatología Agrícola 2022
Materias:
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/20.500.11939/8070
Descripción
Sumario:Entre Jaraco y Gandía, en la provincia de Valencia, se extiende, junto al mar, una zona de arenales de más de cinco kilómetros de longitud y medio de anchura que constituye la llamada Dehesa de Borja. Este terreno es aprovechado para el cultivo hortícola, utilizándose para el riego el agua, un tanto salina, de la capa freática, situada entre un metro y metro y medio de profundidad, que los agricultores acumulan en amplias balsas excavadas en el suelo. Desde antiguo existen plantaciones de agrios y hay una tendencia marcada a realizar nuevamente plantaciones. En la actualidad cerca de 100 hectáreas, de unas 300 aprovechadas en la Dehesa, son naranjales. Gran parte de estos terrenos fueron inundados hace unos dieciséis años por el agua del mar, llegando los árboles a perder la hoja y parte de las ramas finas, siendo de suponer que este fenómeno se haya repetido en tiempos pretéritos. En muchos huertos de esta Dehesa se aprecian naranjas con manchas apergaminadas de color castaño-rojizo el la piel, que aparece muchas veces resquebrajada en las partes más intensamente atacadas. Esta alteración se diagnosticó como exantema, y las experiencias llevadas a cabo han confirmado nuestro dictamen, ya que las manchas no han aparecido cuando se ha aportado cobre a los árboles. Se trata, pues, de una enfermedad carencial debida a la falta de este elemento.