Polinización: Las flores y el cuajado de frutos (I)

La reproducción sexual y el desarrollo de la semilla depende de la polinización, esto es, el traslado del polen desde la antera del estambre, hasta el estigma. El grano de polen germina una vez alcanzado el estigma, originando un tubo polínico que desciende por el "estilo", hasta alcanzar el ovario,...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores principales: Mataix-Gato, Emilio, Villarrubia, David
Formato: Ficha
Lenguaje:Español
Publicado: Generalitat Valenciana: Dirección General de Innovación Agraria y Ganadería. 2021
Materias:
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/20.500.11939/7807
Descripción
Sumario:La reproducción sexual y el desarrollo de la semilla depende de la polinización, esto es, el traslado del polen desde la antera del estambre, hasta el estigma. El grano de polen germina una vez alcanzado el estigma, originando un tubo polínico que desciende por el "estilo", hasta alcanzar el ovario, donde se encuentra el óvulo. En el momento de la unión del núcleo masculino con el óvulo, tiene lugar la fecundación. A partir de entonces comienza a desarrollarse el fruto. Cuando no existe fecundación del óvulo, el fruto puede desarrollarse por división de células (partenocarpia). En este caso, el desarrollo del fruto no alcanza la maduración, desprendiéndose prematuramente del árbol. Las flores de los ciruelos son hermafroditas, es decir, que cada una de ellas tiene órganos masculinos y femeninos. No obstante, la mayoría de las variedades actuales no son capaces de autofecundarse. En unos casos se debe a que los órganos masculinos y femeninos, no coinciden en el estado de maduración sexual (flores autoincompatibles). En otros, el polen es muy escaso o estéril (flores andróginas).