Injertos y portainjertos en sandía

El injerto en la sandía en España es, desde hace más de 20 años, una práctica habitual. Se impuso, porque era competitivo, cuando el bromuro de metilo era un desinfectante de suelo autorizado. El injerto es verdaderamente eficaz para el control de las enfermedades de suelo que afectan a la sandía: l...

Full description

Bibliographic Details
Main Author: Miguel, Alfredo
Other Authors: Gázquez Garrido, Juan C.
Format: bookPart
Language:Español
Published: Cajamar Caja Rural 2021
Subjects:
Online Access:http://hdl.handle.net/20.500.11939/7722
https://publicacionescajamar.es/publicacionescajamar/public/pdf/series-tematicas/agricultura/tecnicas-de-cultivo-y-comercializacion.pdf#page=75
Description
Summary:El injerto en la sandía en España es, desde hace más de 20 años, una práctica habitual. Se impuso, porque era competitivo, cuando el bromuro de metilo era un desinfectante de suelo autorizado. El injerto es verdaderamente eficaz para el control de las enfermedades de suelo que afectan a la sandía: la fusariosis (Fusarium oxysporum f. sp. niveum), el colapso por destrucción del sistema radicular producida por Monosporascus cannonballus y el virus del cribado del melón (Melon Necrotic Spot Virus), entre otros de menor importancia. Además, contribuye a la reducción de inóculo de la enfermedad en el suelo. El injerto, como técnica no contaminante para el producto final ni para el medioambiente (es «eco» y es «bio») y no peligrosa en su manejo, se ha extendido en numerosos países como alternativa al empleo del bromuro de metilo. El injerto en la sandía aumenta sustancialmente el vigor de la planta, lo cual repercute muy favorablemente en el coste de esta práctica. La mayor parte del importe de la planta injertada corresponde a mano de obra y ciertamente el injerto es una parte sustancial de la industria de producción de planta hortícola.