Consideraciones en torno al manejo de instalaciones de riego localizado en cítricos

En ocasiones se observa que, en instalaciones de riego localizado en cultivos permanentes que llevan unos años en servicio, se presentan problemas tales como aparición de carencias, decrecimiento vegetativo y descenso de la producción, etc. En muchos casos es debido a que las instalaciones “envejece...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor principal: Ferrer-Talón, Pedro J.
Formato: Ficha
Lenguaje:Español
Publicado: 2021
Materias:
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/20.500.11939/7648
Descripción
Sumario:En ocasiones se observa que, en instalaciones de riego localizado en cultivos permanentes que llevan unos años en servicio, se presentan problemas tales como aparición de carencias, decrecimiento vegetativo y descenso de la producción, etc. En muchos casos es debido a que las instalaciones “envejecen” y, por lo tanto, se modifican sus condiciones y parámetros de funcionamiento; pero en otros, es el manejo que se lleva a cabo lo que, sin duda, acaba por afectar al normal desarrollo del cultivo. Este comportamiento de algunas instalaciones está relacionado con una característica de este tipo de riegos. A diferencia de lo que sucede con los métodos tradicionales de riego, en los que el agua y los abonos se aplican conjuntamente para el grupo de plantas que constituye la parcela, en los métodos de riego localizado las plantas se fertilizan y riegan de forma individualizada. Cada planta siempre recibe agua y abono a través solo de “sus emisores” –siempre los mismos– y, prácticamente, nada del resto. Si se producen notorias diferencias de caudal entre los emisores, se producirán diferencias de tamaño y vigor entre las plantas, lo que abocará inevitablemente a un descenso de la producción, puesto que a las que les corresponden los emisores de menor caudal, siempre reciben menos agua y abono y viceversa. Conseguir pues que todas y cada una de las plantas reciban, aproximadamente, la misma cantidad de agua y fertilizante es fundamental para obtener buenos resultados productivos, cosa que se puede alcanzar si los emisores presentan caudales similares. Pero no sólo la cantidad de agua y abono inciden sobre el desarrollo y la producción de las plantas, también el dónde, cómo y cuándo se aplican las cantidades.