Proyecto de evaluación de cultivos energéticos lignocelulósicos en la Comunidad Valenciana

España presenta una dependencia energética (71% en 1997 y 85% en 2008) mucho mayor a la de países del entorno, lo que hace necesaria la búsqueda de alternativas y la diversificación energética. Las energías renovables, además de ser fuentes sustitutivas de los combustibles fósiles tradicionales, se...

Full description

Bibliographic Details
Main Authors: Chueca, Patricia, Moltó, Enrique
Format: contributionToPeriodical
Language:Español
Published: Edicions Camp Valencià, S.L. 2021
Subjects:
Online Access:http://hdl.handle.net/20.500.11939/7613
Description
Summary:España presenta una dependencia energética (71% en 1997 y 85% en 2008) mucho mayor a la de países del entorno, lo que hace necesaria la búsqueda de alternativas y la diversificación energética. Las energías renovables, además de ser fuentes sustitutivas de los combustibles fósiles tradicionales, se caracterizan por ser menos agresivas con el medio ambiente, dado que se emplean de tal modo que las emisiones netas de CO2 a la atmósfera derivadas de su empleo son nulas. Por lo tanto, su potenciación es coherente con los acuerdos del protocolo de Kyoto, según el cual a España le corresponde no aumentar más del 15% sus emisiones respecto a las de 1990. Además, un sistema de producción basado en energías renovables es sostenible puesto que las fuentes no son agotables. Actualmente, la estrategia energética nacional se basa en potenciar el empleo de las energías renovables (Plan de Energías Renovables PER 2005-2010 y 2011-2020). En el PER 2010-2020 el compromiso es llegar a producir el 20% de la energía consumida. Dentro de las energías renovables, la biomasa es la de mayor contribución al balance energético y la de mejores perspectivas de crecimiento según las previsiones del libro blanco de las energías renovables de la Unión Europea. La biomasa para energía se obtiene mayoritariamente de industrias de transformación de productos agrícolas y forestales, de residuos de explotaciones ganaderas, de restos forestales y cultivos, y también de cultivos implantados y explotados con el único objetivo de la obtención de biomasa y que se denominan cultivos energéticos. Dentro del concepto de biomasa existe una gran heterogeneidad, debido a los diferentes tipos de materia prima y a los posibles usos energéticos derivados. Es importante destacar que también existe una gran dependencia de los mercados relacionados con la producción agrícola y forestal.