Lucha racional en los agrios como consecuencia de la presencia de la mosca blanca (“Aleurothrixus floccosus Mask”)

Para conseguir un producto agrario que sea demandado por el consumidor y que posea las cualidades que éste desea han de considerarse, en términos generales, desde la no existencia del mismo hasta su utilización, unas fases fundamentales a las que el producto se encuentra más o menos ligado directa...

Full description

Bibliographic Details
Main Author: Garrido, Antonio
Format: conferenceObject
Language:Español
Published: Comité de Gestión para la Exportación de Cítricos 2021
Subjects:
Online Access:http://hdl.handle.net/20.500.11939/7459
Description
Summary:Para conseguir un producto agrario que sea demandado por el consumidor y que posea las cualidades que éste desea han de considerarse, en términos generales, desde la no existencia del mismo hasta su utilización, unas fases fundamentales a las que el producto se encuentra más o menos ligado directamente; en el caso de los agrios podemos tener presente las siguientes fases: Implantación (Plantación y cultivo hasta que entra en producción). — Producción. Industrialización. Conservación. — Comercialización. En cualquiera de estas fases, la plantación o el producto en vía de desarrollo o acabado puede sufrir accidentes que tienden a disminuir la calidad y cantidad y por consiguiente la rentabilidad, accidentes que en ocasiones se pueden evitar actuando o previniendo las causas que los originan utilizando técnicas y medios apropiados, que permitan en todo momento obtener un producto acabado que responda a las exigencias del mercado. Por la índole de la presente comunicación a nosotros nos interesan los accidentes que son debidos a la presencia de artrópodos (insectos y ácaros) en las fases de campo (implantación y producción). No hemos de olvidar que en todo ecosistema existen animales útiles, indiferentes y perjudiciales, estos últimos son los que ocasionan daños económicos en las plantaciones y frutos si sus poblaciones son lo suficientemente numerosas, y por lo tanto estamos obligados a realizar intervenciones para que dichas poblaciones se mantengan a niveles reducidos. Para conseguir este objetivo final podemos emplear métodos culturales, biológicos y químicos, pero no es menos cierto que si estos métodos no se realizan de una forma adecuada, correcta y a su debido tiempo, podemos crear un ambiente que favorece en un alto grado las poblaciones de los animales perjudiciales, independiente de que existan condiciones climáticas aptas para su desarrollo y sobre las cuales en la mayor parte de los casos no podemos actuar.