| Sumario: | En los ecosistemas Termo-Mediterráneos-Secos existen dos problemas ecológicos
graves: gran escasez de agua y copiosas pérdidas de tierra fértil por erosión hídrica.
Ambos pueden subsanarse utilizando leguminosas arbustivas resistentes a la sequía, protectoras
del suelo frente a la erosión hídrica y adecuadas para cultivos pascícolas, ornamentales
y aromáticos (según la especie). Hemos estudiado la morfología y desarrollo de
10 de estas especies (Coronilla juncea, C.glauca, C.viminalis,Colutea arborescens,C. istria,
C. cilicica, Medicago arborea, M. strasseri, Psoralea bituminosa, Dorycnium pentaphyllum)
en una plantación de 10 individuos de cada una de ellas, en la que no se practicaba
ningún tipo de riego. El suelo era un Cambisol - Antrosol Cumúlico, de textura francoarenosa.
El primer año después de la plantación se registraron sólo142 mm de precipitación,
y la media anual de 1995, 1996 y 1997 fue de 327 mm.
El porcentaje de marras a los 3 años fue de cero en todas las especies excepto en
Colutea arborescens (40%), C.cilicica (40%) y C.viminalis (10%). Las 3 especies que
presentaron mayor biomasa de vuelo fueron: M. strasseri (1207 g), C. glauca (974 g) y C.
juncea (966 g); y de biomasa de raíz (incluidos nódulos): C. juncea (253 g), M. strasseri
(210 g), C. glauca (201 g), siendo los porcentajes de nódulos, respectivamente, los siguientes:
11%, 0,1% y 2,5%. La especie que presentó mayor superficie foliar y superficie
radicular fue M. strasseri con valores respectivos de: 5,42 m2 y 1,91 m2. Además hemos
obtenido valores fenológicos, de cobertura vegetal, índice de esclerofilia, biomasa aportada
al suelo y estrés hídrico que nos indican, en la mayor parte de los casos, que estas
especies tienen una buena adaptación a la sequía, una importante producción de cubierta
vegetal, y que, por consiguiente, su uso como cultivo agro-forestal y ecológico es de
un gran interés.
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