| Sumario: | La mayoría, por no decir la totalidad, de los trabajos científicos sobre
las características de los aceites y su empleo como insecticidas, se refieren
a los aceites minerales derivados del petróleo.
Ello es lógico, si se tiene en cuenta la procedencia, generalmente norteamericana,
de dichos estudios, pues la abundancia en el citado país de la
materia prima (petróleo), justifica plenamente el uso de dichos aceites por
su facilidad de adquisición y bajo precio, siendo hasta hace bien poco los
únicos empleados en la preparación de emulsiones.
Los aceites vegetales y los de origen animal, aunque de composición
química distinta a los minerales (ya que están constituidos por ésteres de
la glicerina, generalmente de varios ácidos grasos), presentan, sin embargo,
propiedades físicas muy parecidas a las de los aceites de origen mineral;
lo que ha inducido a algunos experimentadores al ensayo de sus propiedades
insecticidas.
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