Fertirrigación nitrogenada diaria: influencia del inhibidor de la nitrificación DMPP sobre la concentración de amonio y nitrato en la solución del suelo

Los cítricos son, en la actualidad, el cultivo de mayor producción a nivel mundial. España con una producción de 6,6-108 tn, y más de 300 103 ha de superficie cultivada, se posiciona entre uno de los seis mayores productores del mundo (FAO, 2012). Dentro de España, la Comunidad Valenciana (CV) e...

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Detalles Bibliográficos
Autores principales: Quinones, Ana, Alcayde, Enric, Martínez-Alcántara, Belén, Legaz, Francisco, Alonso, David
Formato: Ficha
Lenguaje:Español
Publicado: Ediciones y promociones LAV 2021
Materias:
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/20.500.11939/7146
https://www.edicioneslav.es/producto/num-426-2o-trimestre-2015/
Descripción
Sumario:Los cítricos son, en la actualidad, el cultivo de mayor producción a nivel mundial. España con una producción de 6,6-108 tn, y más de 300 103 ha de superficie cultivada, se posiciona entre uno de los seis mayores productores del mundo (FAO, 2012). Dentro de España, la Comunidad Valenciana (CV) es la principal productora con alrededor de 3,5106 tn de producción anual (IVEX, 2012) en unas 170-103 ha de superficie cultivada (MAGRAMA 2012a). En este cultivo, como en muchos otros árboles frutales, los fertilizantes nitrogenados son generalmente requeridos en mayor cantidad que otros debido, principalmente, a la gran repercusión que tiene el Nitrógeno (N) sobre el crecimiento, el rendimiento y la calidad de la cosecha. Anualmente, alrededor de 85-90 millones de toneladas de fertilizantes nitrogenados son aportados al suelo a lo largo del planeta (Good et al., 2004). Sin embargo, se estima que se pierden, en termino medio, entre el 50-70%de este N añadido, siendo la lixiviación de los nitratos (NO3-) uno de los mecanismos más importantes de pérdida de este N del suelo (Shen et al., 2003), disminuyendo la eficiencia de absorción de N por las plantas y contribuyendo, en gran medida, a la contaminación de las aguas subterráneas, (Camargo y Alonso, 2006). El NO3-, a causa de su carga negativa, no es retenido por la fracción coloidal del suelo, siendo desplazado por el agua hacia horizontes inferiores. Aunque los abonos minerales más utilizados son aquellos que tienen un alto contenido de N en forma amoniacal (SA y NA), con escaso riesgo de lixiviación, estos iones sufren una oxidación gradual (nitrificación) por acción de las bacterias aerobias autótrofas del suelo (Nitrosomonas y Nitrobacter), convirtiéndose en NO; entre 15-30 días después. Por ello, el aporte excesivo de agua de riego junto con lluvias intensas provoca la bajada de la solución del suelo a lo largo del perfil, incluso a zonas en las que las raíces no tienen acceso, hasta llegar a un acuífero; o pueden también sufrir un desplazamiento lateral hacia cauces superficiales a través de drenajes, galerías o fisuras naturales en el suelo.