Agresividad en conejas reproductoras en función de la edad. Implicaciones en la mezcla de animales

La agresividad puede convertirse en un problema en los alojamientos de hembras en grupo puesto que parece aumentar con la edad y podría suponer un problema en el momento en que se mezclen animales. Por otra parte, los animales alojados en una misma sala podrían reconocerse por el olor, y la famili...

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Detalles Bibliográficos
Autores principales: Olivas, Irene, Villagrá, Arantxa
Otros Autores: Badiola Saiz, Ignacio
Formato: conferenceObject
Lenguaje:Español
Publicado: Asescu 2021
Materias:
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/20.500.11939/7120
https://asescu.com/wp-content/uploads/2020/09/36-Symposium-Pe%C3%B1%C3%ADscola-2011.pdf#page=65
Descripción
Sumario:La agresividad puede convertirse en un problema en los alojamientos de hembras en grupo puesto que parece aumentar con la edad y podría suponer un problema en el momento en que se mezclen animales. Por otra parte, los animales alojados en una misma sala podrían reconocerse por el olor, y la familiaridad podría resultar en un comportamiento diferente al esperado al formar los grupos. En este estudio se pretende determinar, mediante la realización de un test de residente-intruso, la edad a la cual la agresión entre hembras alojadas individualmente alcanza los niveles más altos y la influencia que puede tener la procedencia del intruso en la intensidad de la agresión. Setenta y cuatro conejas fueron utilizadas en este estudio actuando treinta y dos como residentes, dieciséis como intrusos procedentes de la misma sala y las dieciséis restantes como intrusos procedentes de otra sala. De cada cruce se registró el inicio de los diferentes comportamientos agresivos observados obteniendo la latencia al primer comportamiento agresivo y la latencia a una pelea que provocara la interrupción del test. La edad tuvo un efecto claro sobre la latencia a la primera agresión y sobre la latencia a pelea grave de modo que a partir de la pubertad estas latencias se vieron ampliamente reducidas y, por tanto, incrementado el nivel de agresividad. La procedencia del intruso únicamente tuvo efecto sobre la latencia a pelea grave, siendo esta inferior cuando éste procedía de la misma sala que el residente (P<0,0001). Estos resultados tienen implicaciones en la mezcla de animales sugiriendo que ésta debería hacerse lo antes posible de modo que las tendencias agresivas fueran mínimas. Por otra parte podría resultar útil mezclar animales procedentes de diferentes salas aunque este supuesto debe ser corroborado en futuros estudios.