Cuándo y cómo se introdujo la naranja dulce en España

Diversos equipos de investigación, trabajando fundamentalmente con técnicas de marcadores moleculares, llegaron a la conclusión de que los naranjos proceden de una hibridación natural entre el mandarino (C. reticulata Blanco) y el pummelo (C. grandis (L.) Osb.), dando lugar a dos especies in...

Full description

Bibliographic Details
Main Author: Zaragoza, Salvador
Format: contributionToPeriodical
Language:Español
Published: Ediciones y promociones LAV 2021
Subjects:
Online Access:http://hdl.handle.net/20.500.11939/7112
https://www.edicioneslav.es/producto/num-423-3er-trimestre-2014/
Description
Summary:Diversos equipos de investigación, trabajando fundamentalmente con técnicas de marcadores moleculares, llegaron a la conclusión de que los naranjos proceden de una hibridación natural entre el mandarino (C. reticulata Blanco) y el pummelo (C. grandis (L.) Osb.), dando lugar a dos especies independientes: el naranjo amargo (C. aurantium L.) en la que el pummelo tendría más influencia, y el naranjo dulce (C. sinensis L.) en la que su predominio sería menor. Este proceso, que fue evolucionando con el tiempo, sucedió en una época indeterminada, posiblemente hace miles de años. El naranjo dulce se le supone oriundo de una región comprendida entre el noreste de la India, sureste de China y norte de Birmania (Myanmar), donde se han encontrado plantas en estado salvaje. (Swingle y Reece. 1967; Cooper. 1990). La naranja dulce que es el fundamento de la citricultura comercial actual, se conoció en Europa unos cuatro siglos más tarde que el naranjo amargo. Aunque sin duda existía en el sureste asiático desde tiempo inmemorial, sorprende que los europeos no la citaran, ni destacaran claramente su presencia hasta principios del siglo XVI, dada la diferencia de sabor, aunque no de aspecto, con la naranja amarga conocida hasta entonces. Lo normal habría sido que al probarla por vez primera, la mencionaran como algo excepcional y diferente, acostumbrados como estaban al poco agradable sabor de la amarga, pero no sucedió así. La época de su introducción, la ruta que siguió desde Oriente, así como los personajes que hicieron posible el tránsito hasta su asentamiento en el sureste europeo, son enigmas que todavía no están totalmente resueltos. Gallesio (1811) y Tolkowsky (1938), estudiaron con detenimiento estas cuestiones, y posteriormente lo han hecho otros investigadores. Una situación que dificulta este conocimiento es consecuencia de que ya en tiempos pasados, la identificación de los cítricos por sus nombres era bastante imprecisa, pues cada autor le asignaba el que consideraba más conveniente, y además, las descripciones, si las había, no solían ser tan detalladas como para reconocerlos con certeza.