La poda de formación del olivo

La pieza angular en la nueva olivicultura radica en un buen comienzo. El éxito agronómico se traducirá en beneficio económico. Vamos a tratar de mostrar, paso a paso, el camino a seguir en las nuevas plantaciones para asegurarnos una pronta entrada en producción que amortice la inversión rea...

Full description

Bibliographic Details
Main Author: Paz, Sergio
Format: contributionToPeriodical
Language:Español
Published: Ediciones y promociones LAV 2020
Subjects:
Online Access:http://hdl.handle.net/20.500.11939/6881
https://www.edicioneslav.es/categoria-producto/agricola-vergel/
Description
Summary:La pieza angular en la nueva olivicultura radica en un buen comienzo. El éxito agronómico se traducirá en beneficio económico. Vamos a tratar de mostrar, paso a paso, el camino a seguir en las nuevas plantaciones para asegurarnos una pronta entrada en producción que amortice la inversión realizada. Comenzaremos por adquirir plantas procedentes de un vivero autorizado, a ser posible reproducidas mediante la técnica del estaquillado semileñoso bajo nebulización. Esta planta posee en proporción a su copa, un sistema radicular muy desarrollado que facilita su arraigo y crecimiento posterior a la plantación. Al viverista le exigiremos una planta con las siguientes características: * Convenientemente identificada. * Con una altura mínima de 70- 80 cm. * Formada a un solo pie. * Sin despuntes en la yema terminal. * Desprovista de ramas laterales bajas y bifurcaciones. * Preferiblemente en maceta rígida de P.V.C. que en bolsa de plástico. El objetivo final de la poda de formación será crear un esqueleto o armazón adecuado al marco de plantación elegido, futuro soporte de los órganos vegetativos y de la cosecha, y posibilitar la mecanización integral del cultivo en especial la recolección mediante el empleo de vibradores de tronco.