Análisis de riesgos

El glosario de la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria (CIPF) define el término introducción como la entrada de un patógeno en una zona que resulta en su establecimiento. A su vez, la entrada se define como el movimiento de un patógeno hacia el interior de un área donde todavía n...

Full description

Bibliographic Details
Main Author: Vicent, Antonio
Other Authors: Landa, Blanca B.
Format: Capítulo de libro
Language:Español
Published: Cajamar Caja Rural 2020
Subjects:
Online Access:http://hdl.handle.net/20.500.11939/6847
https://www.publicacionescajamar.es/publicacionescajamar/public/pdf/series-tematicas/informes-coyuntura-monografias//enfermedades-causadas-por-la-bacteria-2.pdf#page=117
Description
Summary:El glosario de la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria (CIPF) define el término introducción como la entrada de un patógeno en una zona que resulta en su establecimiento. A su vez, la entrada se define como el movimiento de un patógeno hacia el interior de un área donde todavía no está presente, o si está presente, no está ampliamente distribuido y se encuentra bajo control oficial. El establecimiento del patógeno implica su perpetuación, para el futuro previsible, dentro del área después de su entrada. Una vez completada la introducción (entrada + establecimiento), el patógeno pasaría a la fase de dispersión, que supone la expansión de su distribución geográfica dentro del área (CIPF, 2017). Un patógeno se considera cuarentenario cuando es capaz de completar todas estas fases (introducción + dispersión) y causar un daño económico importante en el área para la cual se realiza el análisis de riesgos (CIPF, 2017). Un concepto importante a tener en cuenta es que la CIPF y la legislación fitosanitaria en general, lo que regulan es el patógeno en sí mismo, no la enfermedad que causa, que precisa de la concurrencia de condiciones ambientales favorables y hospedantes susceptibles. En el análisis de riesgos, estos dos factores, condiciones ambientales y hospedantes, se analizan como determinantes del establecimiento, dispersión e impacto del patógeno. Analizar el riesgo que supone para una región la introducción y dispersión de un organismo fitopatógeno es siempre una tarea complicada. Desde el punto de vista científico, aunque los procedimientos analíticos y las bases de datos han mejorado notablemente, hoy por hoy sigue siendo difícil predecir el comportamiento de los patógenos tras su entrada en una nueva zona. La CIPF publicó en 1995 la Norma Internacional para Medidas Fitosanitarias (NIMF) n.º 2, donde se establecía el marco para el análisis de riesgo de plagas (patógenos) (CIPF, 1995). Posteriormente se publicó la NIMF n.º 11, que incluye un protocolo detallado para la realización de análisis de riesgos para patógenos cuarentenarios (CIPF, 2001). Por otra parte, la Organización Europea y Mediterránea para la Protección de las Plantas (EPPO) ha desarrollado también un protocolo que recoge diversas normativas publicadas por esta misma organización desde 1993 y que sigue los criterios establecidos por la CIPF (EPPO, 2000). Actualmente, este protocolo está implementado en el sistema informático CAPRA (Computer Assisted Pest Risk Analysis), desarrollado en el marco del proyecto europeo PRATIQUE. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) dispone también de su propio protocolo, basado en los citados anteriormente, y que es el procedimiento estándar de la Comisión Europea en sus análisis de riesgos de organismos nocivos para los vegetales (EFSA PLH Panel, 2010). En la primera fase de estos protocolos se describen los datos relativos al patógeno, el cultivo y la zona geográfica objeto del estudio. En la segunda fase se realiza un análisis de riesgos, donde se valoran las vías potenciales de entrada, las posibilidades de establecimiento y dispersión, así como el impacto resultante. Este análisis puede realizarse tanto de forma cualitativa, respondiendo a cuestionarios con respuestas si/no, como cuantitativa, empleando por ejemplo escalas ordinales. La EFSA publicó en 2015 un análisis de riesgos muy detallado sobre Xylella fastidiosa (EFSA PLH Panel, 2015), que seguiremos como referencia en el presente capítulo.