| Summary: | El algarrobo (Ceratonia siliqua L.) es un cultivo leñoso perennifolio de la familia de las Leguminosas (subfamilia Cesalpinioideas). Se le denomina también garrofer, garrofero o garrofera. No fija el nitrógeno atmosférico en el suelo porque sus bacterias nitrificantes asociadas son incapaces de producir nódulos. Es una especie polígamo-trióica con árboles hembras, machos y hermafroditas en diferentes pies, según variedades. Es típico de la zona prelitoral mediterránea hasta los 500 metros de altitud. Tiene interés agronómico, forestal, paisajístico, turístico y ambiental (sumidero de CO2 ). Su fruto es una legumbre indehiscente (10-25 cm de longitud), comprimida (2-3 cm de anchura y 1 cm de grosor), coriácea y compuesta de pulpa (90%) y semillas o garrofínes (10%). La pulpa contiene harina rica en azúcares, fibra soluble, antioxidantes y sin gluten. También contiene pinitol un anticancerígeno y regulador de la diabetes tipo 2. De las semillas se extrae la ‘goma de garrofín’, un espesante y estabilizante natural (E-410 o LGB) usado mayoritariamente en la industria alimentaria (panadería, heladería, productos cárnicos, etc.). En los últimos años su cotización en los mercados es creciente. España es el primer productor mundial de algarrobas (garrofas) con unas 60.000 t en casi 40.000 ha y más de 50.000 árboles diseminados. La Comunidad Valenciana es la principal zona productora con unas 11.000 t en 17.500 ha (MAPA 2019).
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