Resiliencia en cultivos hortícolas: el caso del tomate

El cultivo del tomate en invernadero es quizás junto al de pimiento los cultivos donde más establecido se encuentra el uso de control biológico aumentativo en la cuenca mediterránea. En ambos cultivos la mayoría de los fitófagos plaga pueden regularse con la liberación y/o conservación de enemigo...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores principales: Pérez-Hedo, Mertixell, Urbaneja, Alberto
Formato: contributionToPeriodical
Lenguaje:Español
Publicado: LAV ediciones 2020
Materias:
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/20.500.11939/6502
https://www.edicioneslav.es/producto/agricola-vergel-no-383-mayo-2015/
Descripción
Sumario:El cultivo del tomate en invernadero es quizás junto al de pimiento los cultivos donde más establecido se encuentra el uso de control biológico aumentativo en la cuenca mediterránea. En ambos cultivos la mayoría de los fitófagos plaga pueden regularse con la liberación y/o conservación de enemigos naturales, por lo que el uso de plaguicidas no es muy frecuente. Este hecho ha favorecido y fortalecido los mercados de exportación, ya que éstos ejercen fuertes restricciones de residuos de plaguicidas. En el caso particular del cultivo de tomate este cambio se ha debido al desarrollo de un programa de gestión integrada de plagas (GIP) basado en el uso míridos depredadores (Hemiptera: Miridae). A pesar que son varios los míridos depredadores zoofitófagos que pueden encontrarse de forma natural en el cultivo de tomate en España, dos son las especies estrella en este cultivo, Macrolophys pygmaeus y Nesidiocoris tenuis. La GIP en tomate ha reducido el uso de plaguicidas y ha aumentado la resiliencia del cultivo debido principalmente a la polifagia de los míridos y a su capacidad de inducir respuestas defensivas a la planta por su comportamiento fitófago. En este trabajo se ponen de manifiesto todas estas particularidades y se discuten posibles puntos de mejora en GIP de tomate