Movilidad y eficacia del imidacloprid y la abamectina para el control del picudo rojo de las palmeras mediante distintos métodos de aplicación

El picudo rojo, Rhynchophorus ferrugineus, es actualmente la plaga más destructiva de las palmeras en todo el mundo. Debido a su difícil detección en las primeras etapas de infestación, la utilización de medidas preventivas, sobre todo el control químico, son cruciales para controlar a esta espec...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores principales: Dembilio, Óscar, Piquer, M., Barroso, M., Riba, Josep M., Gamón Vila, Miguel, Jaques, Josep A.
Formato: contributionToPeriodical
Lenguaje:Español
Publicado: LAV ediciones 2020
Materias:
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/20.500.11939/6500
https://www.edicioneslav.es/producto/agricola-vergel-no-383-mayo-2015/
Descripción
Sumario:El picudo rojo, Rhynchophorus ferrugineus, es actualmente la plaga más destructiva de las palmeras en todo el mundo. Debido a su difícil detección en las primeras etapas de infestación, la utilización de medidas preventivas, sobre todo el control químico, son cruciales para controlar a esta especie. La inyección de insecticidas en el estípite de las palmeras, se ha desarrollado en los últimos años como una técnica interesante. Sin embargo, el movimiento de los insecticidas en el sistema vascular de las palmeras y el efecto de las inyecciones sobre las palmeras han suscitado polémicas, en gran parte, debido a su desconocimiento. Para ello, se inició un ensayo donde se utilizó imidacloprid y abamectina aplicados mediante inyecciones a la corona y a la base de las palmas para esclarecer cómo se distribuyen estos insecticidas en palmera canaria y cómo evolucionan los tejidos dañados por las inyecciones. Además, en condiciones de laboratorio, se estableció las dosis letales para las larvas de picudo rojo utilizando dichos insecticidas. El residuo máximo de imidacloprid (0,1 mg kg-1) se detectó en muestras de corona y base de palma 2 meses después de la inyección en el estípite, mientras que el residuo máximo de abamectina se encontró en las muestras de la punta de las palmas (0,5 mg kg-1) 5 meses después de la inyección al estípite. Basado en las dosis letales calculadas, estas dosis podrían proteger adecuadamente las palmeras hasta 3 meses después del tratamiento. Además no se detectaron daños significativos en las zonas de inyección hasta 2 años después del tratamiento. Las inyecciones al estípite, independientemente de la materia activa utilizada, se distribuyeron mejor y tuvieron mayor persistencia en comparación con las inyecciones a la base de la palma y, sobretodo, comparado con las pulverizaciones a la corona. Como consecuencia, nuestros resultados indican que las inyecciones al estípite de las palmeras son una buena alternativa para el control del picudo rojo.