| Sumario: | Las podredumbres verde y azul, cuyos agentes causales son los
hongos fitopatógenos Penicillium digitatum (Pers.: Fr.) Sacc. y
Penicillium italicum Wehmer, respectivamente, son las responsables
de grandes pérdidas de importancia económica en poscosecha de
cítricos a nivel mundial. En España, las pudriciones de la fruta en
poscosecha pueden llegar al 10% del producto cosechado en una
estación típica. Sin embargo, bajo condiciones favorables a la
enfermedad, las pérdidas pueden alcanzar el 50%. Actualmente, el
sector aún depende del uso de fungicidas químicos sintéticos para
controlar las enfermedades de poscosecha de fruta fresca en general y
de cítricos en particular. Pero el uso de estos fungicidas conlleva el
problema de la presencia de residuos químicos en la fruta, el
desarrollo de cepas de P. digitatum y P. italicum resistentes a estos
tratamientos y la contaminación del medio ambiente por vertido
inadecuado de caldos fungicidas.
Un control adecuado de las enfermedades de poscosecha sin la
utilización de fungicidas convencionales no puede enfocarse en una
sola estrategia de control, sino que debe considerar todos los factores
que influyen en la incidencia. En este sentido, el control integrado no
contaminante de enfermedades de poscosecha (CINCEP) es una
estrategia global, que toma en cuenta la epidemiología de la
enfermedad y todos los factores de precosecha, cosecha y poscosecha
para incidir sobre ellos en forma combinada para reducir las pérdidas
económicas. En base a la problemática anterior y en un contexto de
CINCEP, la meta general de la presente tesis doctoral fue profundizar
en el conocimiento de algunos factores de incidencia de enfermedad y
buscar estrategias alternativas no contaminantes para el control en
poscosecha de las podredumbres verde y azul de los cítricos.
Primeramente se determinó el efecto de la desverdización
comercial con etileno, en las condiciones españolas, en la
susceptibilidad del fruto y el desarrollo de las podredumbres verde y
azul en mandarinas ‘Clemenpons’, Clemenules’ y ‘Nova’, y naranjas
‘Navelina’ de recoleccción temprana, así como también el efecto en
los atributos de calidad de estos cultivares de alta importancia
económica (capítulo 1). La desverdización comercial a 2 μL L-1 de
Resumen
etileno a 21ºC y 95-100% HR durante 3 días, no tuvo efecto en la
susceptibilidad de frutos a las podredumbres verde y azul en los
cultivares de cítricos desverdizados, inoculados unas 2 h después con
P. digitatum o P. italicum e incubados a 20°C y 90% HR durante 7
días; y tampoco tuvo efecto en la incidencia de las podredumbres
cuando los frutos se desverdizaron unas 2 h después de la inoculación
fúngica y se almacenaron a 20°C y 90% HR durante 7 días o a 5°C y
90% HR durante 14 días. En cambio, incrementó la severidad de las
podredumbres, pero sólo en frutos con un índice de color inicial de la
piel relativamente alto. Por otro lado, con la excepción del color, la
desverdización no afectó de manera general a los atributos de calidad
externa e interna de los frutos.
Como una alternativa al control químico convencional, se
evaluaron tratamientos de poscosecha en aplicaciones preventivas y
curativas con inductores químicos seleccionados por su capacidad
general para inducir resistencia en plantas (capítulo 2). Se evaluaron
en pruebas primarias de selección in vivo distintas concentraciones de
silicato de sodio (SSi), ácido 2,6-dicloroisonicotínico (INA), ácido b-
aminobutírico (BABA), benzotiadiazol (BTH), ácido salicílico (SA),
ácido acetil salicílico (ASA) y la proteína Harpin. Solamente los
cuatro primeros de estos siete compuestos a las concentraciones
respectivas de 1000, 0,03, 0,3, y 0,9 mM, redujeron significativamente
las podredumbres verde y azul en naranjas ‘Valencia’ o ‘Lanelate’
inoculadas unas 2 h después del tratamiento e incubadas a 20°C
durante 7 días. SSi a 1000 mM fue el tratamiento más eficaz para
prevenir las podredumbres, pero fue descartado por la presencia de
residuos en la piel del fruto y los consiguientes riesgos de producción
de fitotoxicidad. Los inductores químicos carecieron de actividad
curativa contra las podredumbres cuando los patógenos se inocularon
24 h antes del tratamiento.
Se evaluó también la actividad preventiva y curativa de
tratamientos de poscosecha con silicato de potasio (PSi) (capítulo 3).
En pruebas primarias de selección in vivo, tratamientos preventivos
con PSi a 90 mM, redujeron la incidencia de las podredumbres verde
y azul hasta un 52% en naranjas almacenadas a 20°C durante 6 días.
Un tiempo de 2 h entre este tratamiento y la inoculación de P.
digitatum redujo significativamente la incidencia y la severidad de la
Resumen
podredumbre verde, mientras que con tiempos de 24, 48, 72 y 96 h la
reducción no fue significativa. En ensayos de influencia espacial, este
tratamiento no tuvo la capacidad para inducir resistencia sistémica en
la piel del fruto contra P. digitatum porque no hubo control en heridas
inoculadas localizadas a 10, 20 o 30 mm de distancia del punto de
aplicación del tratamiento. Las mejores condiciones de tratamiento
con PSi a 90 mM en soluciones acuosas fueron una temperatura de
20°C y un tiempo de inmersión de 60 s, que redujeron la incidencia y
la severidad de las podredumbres hasta un 50% en naranjas ‘Lanelate’
almacenadas a 20°C durante 7 días. Una temperatura de 50°C y un
tiempo de 150 s no mejoraron significativamente la efectividad del
tratamiento. Los baños seleccionados también redujeron, aunque en
menor cuantía, las podredumbres en naranjas almacenadas a 5°C
durante 6 semanas.
Finalmente, se evaluó la capacidad de control de tratamientos de
poscosecha con sales sódicas de parabenos, sustancias catalogadas
como GRAS (Generally Regarded as Safe), incluyendo el metil
parabeno sódico (SMP) (capítulo 4), el etil parabeno sódico (SEP)
(capítulo 5) y el propil parabeno sódico (SPP) (capítulo 6), en especies
y cultivares de cítricos de importancia comercial. SMP a 200 mM,
SEP a 80 mM y SPP a 100 mM se seleccionaron en ensayos primarios
in vivo como las concentraciones más efectivas (reducción de
incidencia de hasta el 100%) contra las podredumbres verde y azul en
frutos inoculados unas 24 h antes del tratamiento. Las mejores
condiciones de baño para estos tratamientos fueron una temperatura
de 20°C y un tiempo de inmersión de 60 s. Los tratamientos calientes
a 50°C no mejoraron la efectividad de los baños respecto a la
temperatura ambiente. Estos tratamientos de baño fueron compatibles
y sinérgicos con dosis bajas de imazalil a 25 μL L-1 (IMZ 25),
independientemente de los cultivares y de las condiciones de
almacenamiento ensayados. Los tratamientos combinados de SMP,
SEP y SPP con IMZ 25 redujeron en más del 90% la incidencia de las
podredumbres verde y azul en naranjas ‘Valencia’ incubadas durante 7
días a 20°C. El control también fue satisfactorio en naranjas
‘Valencia’ almacenadas a 5°C durante 8 semanas.
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