| Sumario: | La obtención de óvulos es una etapa imprescindible tanto para los programas de
conservación ex situ de recursos genéticos (Holt y Pickard et al., 1999; FAO), como
para su aplicación en diferentes técnicas reproductivas como ICSI, FIV o transferencia
nuclear. En conejo, es habitual que las recuperaciones de ovocitos tengan lugar postmortem. Para la obtención de ovocitos inmaduros se suelen utilizar las técnicas de
cortes foliculares o “slicing” (Lorenzo et al., 1997) o de punción y aspiración de los
mismos (Viudes de Castro et al., 1999; Mocé et al. 2002). En cambio, si se desea
recuperar óvulos maduros, la técnica utilizada con más frecuencia es la recuperación
post-mortem mediante lavado oviductal realizado a las 14 horas tras la inducción de la
ovulación (Viudes de Castro et al. 2005; Zhao et al., 2006). La recuperación in vivo
llevada a cabo por laparotomía (Liu et al. 2004) es bastante inusual.
La obtención de embriones se ha llevado a cabo en numerosas ocasiones in vivo
por laparotomías (Forcada y López, 2000) y laparoscopias repetidas (Besenfelder et
al., 1998; Lavara et al., 2005; Mehaisen et al., 2006) para optimizar el número de
embriones recuperados por hembra. Debido a la ventaja que supone recuperar in vivo,
especialmente cuando se utilizan poblaciones con escaso número de individuos o
animales de gran valor, en este trabajo planteamos la recuperación de óvulos maduros
por laparoscopia repetida en una misma hembra, haciendo uso de una técnica similar
a la utilizada en la recuperación in vivo de embriones por laparoscopia.
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