Control biológico de 'Tuta absoluta' (Meyrick) (lepidoptera: gelechiidae) con Bacillus thuringiensis (Berliner)

La polilla del tomate, Tuta absoluta (Meyrick) (Lepidoptera: Gelechiidae), es considerada una de las plagas más devastadoras del cultivo del tomate en América del Sur, donde las pérdidas suelen rondar entre el 60 y el 100 % de la cosecha. En España fue detectada a finales de 2006 en la zona de C...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores principales: González-Cabrera, Joel, Mollá-Hernández, Óscar, Urbaneja, Alberto
Formato: contributionToPeriodical
Lenguaje:Español
Publicado: 2017
Materias:
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/20.500.11939/4170
Descripción
Sumario:La polilla del tomate, Tuta absoluta (Meyrick) (Lepidoptera: Gelechiidae), es considerada una de las plagas más devastadoras del cultivo del tomate en América del Sur, donde las pérdidas suelen rondar entre el 60 y el 100 % de la cosecha. En España fue detectada a finales de 2006 en la zona de Castellón y desde entonces ha tenido una dispersión tan rápida que actualmente se ha descrito su presencia en varios países europeos y del norte de África. Hasta la fecha, el control de esta plaga se ha basado casi exclusivamente en tratamientos químicos, aunque se está poniendo especial énfasis en la implementación de estrategias más respetuosas con el medio ambiente. Los productos insecticidas basados en Bacillus thuringiensis (Bt) podrían ser una buena alternativa ya que han sido utilizados con éxito durante décadas para el control de otros lepidópteros plaga próximos a T. absoluta. Además, estos productos son inocuos para la fauna auxiliar, los enemigos naturales y los vertebrados. Recientemente, estudios llevados a cabo en la Unidad de Entomología del IVIA, han demostrado la alta eficacia que tiene Bt en el control de T. absoluta (González-Cabrera et al., 2010). Tanto en estudios de laboratorio, semicampo y campo se ha comprobado que tratamientos de Bt, utilizado a una concentración de 90,4 MUI/I (Millones de Unidades Internacionales por litro), fueron capaces de reducir el daño provocado por la plaga a niveles mínimos, sin necesidad de insecticidas químicos. Además, la integración con otros métodos que centren su acción en el control de los huevos, como es el caso de los míridos depredadores también contribuiría decisivamente a la reducción en el uso de químicos y por tanto de sus residuos, lográndose un aumento en la calidad y seguridad de la fruta.