Influencia del nitrógeno mineral disponible en el suelo sobre la producción de espinaca y el contenido foliar de nitrato

La espinaca es un cultivo que responde muy bien al aporte de N en muchos casos pero en el que el contenido de nitrato en las hojas no debe sobrepasar unos determinados niveles por razones de seguridad alimentaria. Para determinar la respuesta del cultivo a la disponibilidad de N mineral en el suelo...

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Detalles Bibliográficos
Autores principales: Ramos, Carlos, Berbegall, Francisco, Romero, P.
Formato: conferenceObject
Lenguaje:Español
Publicado: 2017
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/20.500.11939/3990
http://www.sech.info/ACTAS/Acta%20n%C2%BA%2061.%20IV%20Jornadas%20del%20Grupo%20de%20Fertilizaci%C3%B3n/Sesi%C3%B3n%201.%20Cultivos%20hort%C3%ADcolas/Influencia%20del%20N%20mineral%20disponible%20en%20el%20suelo%20sobre%20la%20producci%C3%B3n%20de%20espinaca%20y%20el%20contenido%20foliar%20de%20nitrato.pdf
Descripción
Sumario:La espinaca es un cultivo que responde muy bien al aporte de N en muchos casos pero en el que el contenido de nitrato en las hojas no debe sobrepasar unos determinados niveles por razones de seguridad alimentaria. Para determinar la respuesta del cultivo a la disponibilidad de N mineral en el suelo se efectuaron dos ensayos de campo en la zona de Villena (Alicante), uno en cultivo de otoño (septiembre-octubre) y otro en cultivo de invierno-primavera (febrero-mayo). En el primer ensayo, los valores de N mineral disponible en la capa de suelo de 0–30 cm en los cuatro tratamientos aplicados oscilaron de 107 kg N/ha (T1) a 228 kg N/ha (T4), mientras que en el segundo ensayo el rango de variación fue de 146 kg N/ha (T1) a 236 kg N/ha (T4). El diseño experimental fue de bloques completos al azar con seis repeticiones. El riego fue por aspersión. En el primer ensayo, la producción entre los diferentes tratamientos de N mineral disponible no presentó diferencias estadísticamente significativas (p<0.05), mientras que en el segundo ensayo los tratamientos T3 y T4, correspondientes a 191 y 236 kg N/ha, respectivamente, tuvieron una producción significativamente mayor que el tratamiento T1. Los resultados indican que las necesidades de N mineral de la espinaca (en la capa 0-30 cm) en los cultivos de otoño y primavera son de unos 130 y 190 kg/ha, respectivamente, para esta zona y para niveles de producción de 25 t/ha en la producción de otoño y de unas 35 t/ha en la producción de primavera. El contenido de nitrato en la savia de los peciolos de las hojas estuvo muy correlacionado con el nivel de N mineral disponible y los resultados indican que en el cultivo de primavera, contenidos de nitrato en savia de 2500 mg/l o superiores, medidos 60-70 días después de la siembra, indican una nutrición nitrogenada suficiente.