| Sumario: | En los últimos veinte años, asociado a cambios que han ocurrido en los sistemas de producción, se han presentado una serie de “conflictos” entre el manejo y los recursos naturales (agua y suelo). Aquellos sitios que han sido sometidos a “presiones de manejo” que han superado su capacidad de uso han sido afectados en su calidad, comprobandose disminuciones en los contenidos de materia orgánica, densificaciones superficiales y subsuperficiales con pérdida de macroporosidad que limita la captación del agua, su distribución, almacenaje y eficiencia de uso por parte de los cultivos. Se han intensificado los procesos de erosión hídrica y eólica dando lugar a un importante deterioro de la “salud del suelo”. Condicionando en muchos casos menores rendimientos y eficiencia de utilización de los recursos. Actualmente, existe conciencia y coincidencia en la necesidad de recuperar parte de esos atributos del suelo que fueron modificados negativamente.
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