| Sumario: | La Fruticultura regional ha vivido en las últimas décadas profundos cambios en las estrategias sanitarias empleadas en busca de alcanzar la calidad e inocuidad que de nuestras frutas se demanda. Estos cambios mantienen una tendencia hacia estrategias más complejas en donde solo la adecuada combinación de todas las herramientas posibles (Prácticas culturales, Control Biológico, Plaguicidas, semioquímicos, Bioinsecticidad) permitirá alcanzar los objetivos con un mínimo impacto ambiental. En este contexto se acentúa la necesidad de fortalecer el rol del monitoreo de plagas como herramienta base para diagnósticos precisos y elaboración de estrategias sanitarias adecuadas a cada escenario.
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