Balance entre la producción de una huerta agroecológica y la demanda nutricional de una familia tipo en el Área Metropolitana de Buenos Aires
Entre los principales problemas sociales globales se encuentra el acceso a alimentos saludables. En Argentina, la problemática alimentaria se manifiesta principalmente como subconsumo de vitaminas y minerales y una alta tasa de obesidad, especialmente en sectores populares. Entre las alternativas de...
| Autor principal: | |
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| Formato: | info:ar-repo/semantics/artículo |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
Gerencia de Comunicación e Imagen Institucional, DG-SICyP, INTA
2020
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| Materias: | |
| Acceso en línea: | http://ria.inta.gob.ar/contenido/ria-46-no-1-abril-2020 http://hdl.handle.net/20.500.12123/7310 |
| Sumario: | Entre los principales problemas sociales globales se encuentra el acceso a alimentos saludables. En Argentina, la problemática alimentaria se manifiesta principalmente como subconsumo de vitaminas y minerales y una alta tasa de obesidad, especialmente en sectores populares. Entre las alternativas de acceso a una alimentación saludable, se ha propuesta la Agricultura Urbana, específicamente las huertas familiares traspatio de base agroecológica. Este trabajo buscó indagar, a partir de un caso específico, sobre el aporte nutricional efectivo de una huerta traspatio agroecológica, especialmente en vitaminas y minerales, el grado de autoabastecimiento logrado para satisfacer las demandas alimentarias de una familia tipo y la superficie cultivada que sería necesaria para cubrir dicha demanda. Para ello se trabajó con la producción de una huerta de 152 m2 ubicada en La Matanza (Buenos Aires) y sostenida por trabajo familiar. Se recabaron los datos de un año y se estimó el aporte anual en distintos minerales y vitaminas para cada especie cultivada. La productividad anual obtenida fue de 7,42 kg/m2. La oferta de vitaminas A, B9, K y C sería excedentaria para una familia tipo. El aporte de fósforo y hierro fue cercano al autoabastecimiento. Hubo déficits considerables en vitaminas E y K, mientras que el aporte más bajo fue de sodio, con 18% de las demandas diarias. Las superficies mínimas necesarias para cubrir las demandas familiares fueron muy variables, con 15,9 m2 para vitamina K y 870,8 m2 para los requisitos de sodio. Se determinó que las huertas traspatio pueden ser una fuente de provisión interesante en contextos urbanos, especialmente para ciertas vitaminas y minerales. Sería conveniente ampliar este tipo de trabajos a estudios transversales con representatividad estadística a nivel regional. |
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