Polinización. El aporte de la apicultura a la producción de frutales

A fines del invierno, la región de los valles del Norte de la Patagonia recibe una cantidad significativa de camiones provenientes de la Pampa Húmeda, que trasladan cámaras de cría (cajones con colonias de abejas) para brindar el servicio de polinización en los montes frutales, tanto de carozo (dura...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor principal: Sangregorio, Salvador
Formato: info:ar-repo/semantics/libro
Lenguaje:Español
Publicado: EEA Alto Valle, INTA 2019
Materias:
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/20.500.12123/4539
Descripción
Sumario:A fines del invierno, la región de los valles del Norte de la Patagonia recibe una cantidad significativa de camiones provenientes de la Pampa Húmeda, que trasladan cámaras de cría (cajones con colonias de abejas) para brindar el servicio de polinización en los montes frutales, tanto de carozo (duraznos, ciruelas, pelones, cerezas, etc.) como de pepita (manzanas y peras). Pero la sola llegada de las abejas y su distribución en las chacras no garantiza una buena prestación. Para ello es necesario tener en cuenta aspectos generales del manejo, tanto de las colmenas como de los cultivos: en cada colmena conviven abejas obreras, una reina y zánganos. La cantidad de individuos depende de la época del año (en temporada estival hay aproximadamente 40.000-60.000 abejas, mientras que en invierno la población baja a 15.000-20.000).