| Sumario: | La variabilidad de las lluvias genera sequías e inundaciones que perjudican a campos y municipios. A nivel municipal frente al riesgo de inundación se reconoce el efecto crítico de las obras hidráulicas para defender ciudades y pueblos pero también su alcance limitado para evitar daños en la producción. Aún cuando persisten incertidumbres, a escala de un campo, el agua almacenada en el suelo y el nivel de la napa pueden ser usados para ajustar los sistemas de producción en el tiempo y en el espacio, permitiendo reducir los riesgos de sequías e inundaciones y aprovechar mejor las oportunidades. El gran desafío es idear formas de que las medidas de cambios en el uso de la tierra se propaguen a todo el territorio permitiendo moderar las consecuencias de años muy lluviosos, pero también muy secos, sobre un mayor número de productores y así también sobre el municipio.
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