| Summary: | En las últimas décadas se ha observado un incremento de la variabilidad climática,
como así también, en la frecuencia e intensidad de eventos extremos (IPCC, 2023). En
este sentido, hemos transitado un período de seca que se extendió desde el año 2021
hasta el 2024, pudiendo encontrarse en los sistemas ganaderos secuelas en los años
siguientes.
La falta de lluvias limita la producción del campo natural afectando su receptividad y la
productividad del establecimiento, especialmente en los sistemas más extensivos de
producción. Sin embargo, en aquellos establecimientos con campos bajos de la
provincia de Corrientes, los productores manifiestan poder aprovechar mejor el recurso
forrajero, incluso aumentar la superficie ganadera durante la sequía.
La disponibilidad de información es clave para tomar decisiones a tiempo sobre
tecnologías y estrategias de adaptación al clima y mitigación cuando corresponda. En
la actualidad es relevante a modo de prevención la consulta de pronósticos climáticos
de Niño/Niña (Figura 1) e información agrometeorológica del Instituto de Clima y Agua - INTA de relevancia para la toma de decisiones del sector agropecuario, accesibles a
través
del
Canal
de
Whatsapp del instituto: AgroMet – INTA
(https://whatsapp.com/channel/0029Vb69IuXEQIafXh3cNZ3s).
En relación con la sequía 2022-2023, se realizó en el año 2023 una encuesta on-line
dirigida a los responsables de establecimientos ganaderos del noreste argentino (NEA).
La misma permitió analizar las medidas adoptadas y sus consecuencias por tamaño
de establecimiento y orientación productiva (Calvi et al., 2023), como así también por
provincia (Cibils et al., 2023).
El objetivo de este estudio fue detectar la asociación entre productores ganaderos del
NEA, en cuanto a las estrategias utilizadas y los resultados obtenidos para enfrentar la
sequía 2022-2023.
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