| Sumario: | El aislamiento y la preservación de microorganismos fitopatógenos permiten disponer de material biológico con el fin de conocer sus características morfológicas, requerimientos o condiciones de crecimiento, estudiar sus mecanismos de patogenicidad, proceder a su ubicación taxonómica, entre otros. La obtención de cultivos puros de microorganismos fitopatógenos es necesaria para la investigación e imprescindible para el desarrollo de estrategias de prevención y control de las enfermedades ocasionadas por éstos. No obstante, se estima que solo un 0,001 a 10% de la diversidad total de microorganismos ambientales es cultivable; el otro 90% es renuente a crecer con las técnicas de laboratorio tradicionales o los medios de cultivo utilizados carecen de uno o varios componentes que permitirían el crecimiento de estos microorganismos. Las plantas u órganos enfermos actúan como reservorio de microorganismos y una fuente primaria de inóculo, permitiendo el aislamiento de microorganismos fitopatógenos (Muñoz et al., 2020).
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